Mucho más que un cuaderno
A veces el papel que envuelve un regalo adopta la forma del regalo mismo y al verlo sabes que contiene. Sabes que es un libro, que es una lámpara o que es una botella de vino.
Otras veces ni siquiera puedes imaginar que hay bajo el papel que envuelve el regalo y te llevas una grata sorpresa. Una caja envuelta puede contener un anillo, un vestido o aquello que siempre quisiste tener.
A veces los regalos sólo sirven para una cosa. Un cortapelo, por ejemplo, solo sirve para cortarte el pelo o un sombrero solo sirve para ponértelo en la cabeza y protegerte del frío o del calor.
Otras veces los regalos se convierten en un infinito mundo de cosas. Un cuaderno, por ejemplo, puede ser un diario, el manuscrito de una novela, una libreta de apuntes, una agenda, un cuaderno de bocetos, una obra única de un artista…
Un cuaderno es mucho más que un cuaderno











