Terapia personal
Nunca he escrito aquello de: “Querido diario…”, pero siempre me ha gustado dejar sobre el papel, solo para mí, palabras que no he querido decir a otros.
Una especie de terapia emocional en las que las letras surgen, como gritos que dejan su marca sobre las hojas de mi cuaderno o como palabrotas que, como bocadillos de comic con metáforas visuales, pueden asustar al personal.
A veces con letras grandes, cuando estoy seguro de lo que quiero escribir, o muy pequeñas, casi ilegibles, cuando ni siquiera yo me atrevo a leerlas.
Mi cuaderno es mi cómplice, un contenedor de los secretos que guardo dentro di mí.
¿y tú escribes lo que sientes?.















